Uf! A mí todos los días se me hacen largos,
como café yanqui bien aguado,
y los fines de semana se me hacen cortitos,
como ristretto italiano bien fuerte y bien caliente.
¿Será que el tiempo me corre distinto
porque me faltó el desayuno
y lo único en que puedo pensar
es en que extraño mi café con leche?
Mi nombre ya está decafeinado.
minombreyaescancion@yahoo.com.ar
domingo, 28 de octubre de 2007
domingo, 21 de octubre de 2007
A ciencia cierta
En el lapso del fin de semana, he comprobado científicamente que, una vez que el baño está radiante por ese tipo de limpieza que trabaja los músculos abdominales superiores, las mudanzas dejan de ser tan caóticamente críticas, para dejar lugar a las preguntas fundamentales de ¿cómo hago para meter 200 libros en una bibliotequita de 1,20 m x 70 cm? y ¿cuántas cajas y cajitas puede acumular una mujer en 26 años de vida?
Mi nombre ya es un despelote.
martes, 9 de octubre de 2007
Relación hombre-animal
domingo, 7 de octubre de 2007
Chau agujas
Desde que mi reloj murió, tengo más tiempo para aquellas cosas que nunca llegaba a hacer. Remoloneo en la cama. Me entretengo en el colectivo mirando por la ventanilla mi reflejo despeinado. Me río cuando descubro una media blanca y otra rayada enfundando mis pies. Calculo los diferentes eventos que deberían ocurrirles a quienes viven con dos minutos más o tres minutos menos de la hora oficial. Llevo dos libros terminados en algún café de la ciudad. Tengo un nuevo amigo a raíz del ¿tenés hora? en un banco de plaza. Y hasta mejoró mi postura corporal. Ya no vivo estresada porque, si no tengo ningún parámetro para medir el tiempo ¿cómo puede ser que esté llegando tarde?
Mi nombre ya es libre.
Mi nombre ya es libre.
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