martes 1 de julio de 2008

Soplar y hacer botella

Soplo un deseo dentro de una botella. La tapo con cáscara de naranja, que dicen es buena para casi todo, y la tiro tan alto que comienza a navegar sobre las nubes. Yo sé que mi deseo se hará realidad, porque lo anoté en mi calendario y todo lo que anoto en ese conjunto de cartones de lotería se cumple, como si la suerte quisiera ser escrita, presagiada. La vez pasada me había olvidado de hacer tinta mi deseo y por eso la señorita suerte no me prestó atención. Pero esta vuelta estoy bien cubierta y hasta tengo la lengua cruzada. Me até bien los cordones y aquí estoy, lista para mantener la fe.

Mi nombre ya se llama Rancho dios-existe-para-el-que-lo-necesita.

lunes 30 de junio de 2008

Abducida por el marketing

Bueno, he vuelto. Arrasada por la olas de adrenalina que me encanta surfear. Por fin, terminamos de escribir nuestro plan de marketing grupal y lo presentamos ante la cátedra casi en pleno y varios de nuestros compañeros de clase. Hacía rato que no sentía esa sensación de manos heladas y sudorosas y corazón que bombea a todo lo que da, que se frena de golpe cuando me paro derechita y casi sonriente y empiezo a hablar. Rendir exámenes puede ser una tortura hasta que uno empieza a descubrir la belleza de ese momento: después de esto, la libertad es más palpable que antes.

Sin embargo, debo admitir que, después de dedicarle tantas neuronas, horas de vigilia, litros de café y otros etcéteras que incluyen sueños con flujos de fondos y computadoras que se traban, algo de todo esto se me metió en lo profundo de mi disco rígido. Algo bastante.

Creo que a partir de ahora, ante cada dilema que se me presente en la vida, lo primero que me plantearé será: “¿cuál es mi negocio?”. Y, entonces, las chicas que quieran llamarles la atención a los mismos tipos que yo serán mis competidoras directas; las que anden por ahí, pero sean lindas y agradables, serán mis competidoras potenciales; que tengan mejor culo que el mío será una ventaja competitiva de ellas en cuanto a los atributos esperados por los tipos, o no; para eso tendría que hacer una encuesta, graficar unos conjuntos con todos los atributos percibidos por los tipos de mí y de mi principal competidora y cuáles coinciden con los atributos que ellos esperan y… y… y… mejor me voy a dormir con el deseo (que espero mi cerebro satisfaga) de soñar con algo que no tenga que ver con nada de esto. Aunque más no sea soñar con vampiros salidos debajo de una mesa de pool, que hace las veces de ataúd, y claman por mi sangre, en una corrida maratónica por los recovecos de un viejo castillo medieval enclavado en medio de Buenos Aires.

Mi nombre ya está sin visión ni misión.

viernes 20 de junio de 2008

A ninguna parte

A los que tienen las alas heridas, pero no quebradas
Cansada de mi encierro, pero necesitando aún permanecer inmóvil, le pedí a una paloma que me rozó con una de sus alas: “¿No me traés una foto mental del mundo exterior? Después la transcribo en una hoja y la cuelgo con el resto de mis experiencias prestadas”.
Ella asintió y se elevó con ligereza, como si toda ella fuera sólo una pluma. Al cabo de unos minutos, me dijo, en un beso no dado que sin embargo espero: “Transportes y personas con mucha prisa llegando siempre tarde donde nunca pasa nada”.
Al parecer era una paloma mensajera salida de una canción de Serrat, por lo que se disculpó por su falta de originalidad, sin que yo se la reprochase, y decidió agregar como un toque ciertamente importante: “…pero hay solcito”. “Solcito… ¡qué bueno!”, pensé, mientras el alma me entraba un poco en calor.
Colgué la foto en el calendario que tengo justo sobre mi escritorio y volví a enfocarme sobre mi trabajo con la certeza de que, a veces, el mundo no va tan rápido como uno cree: la inmovilidad es un asunto global.
Y así esperé a que se hiciera la hora de irme, a recomenzar con mi vida número diecisiete.

Mi nombre ya es mensajero.

lunes 19 de mayo de 2008

Monólogo

Hoy me llamó mi conciencia y decidí atender su reclamo: “¿Vos no actualizás muy seguido tu blog, no?”.
“No, últimamente, no”.
“Desde el 6 de mayo que no subís nada”, me puso el dedo en la llaga, la muy incisiva.
“Es que ando medio complicada”, quise convencerla (y, a su vez, convencerme).
“Definí complicaciones”, me exigió inmediatamente.

“Vamos tan difícil no puede ser, ¿no?”.
“No, lo difícil es seguir escribiendo en este teclado que pega la w con la e, la s con la d y la x con la c; mirar en esta pantalla que se angosta y se ensancha según el ánimo que tenga; y tratar de articular una oración coherente con Tinelli gritando de fondo”.



“Ey, conciencia, ¿te fuiste?”.


Y, ahí fue cuando decidí aprovechar ese glorioso momento de conciencia ausente y hacer algunas de esas cosas que esa señorita me reprime: le mandé un mail de “sos un boludo” a mi ex, tomé una damajuana de vino acompañada de una sandía enorme, le confesé a mi madre que a veces no le presto la más mínima atención, le mordí una pata a mi gata en venganza del rasguñón de hace dos semanas, bailé en la ducha, salí a rinrajear por el barrio, le robé la revista de cable a mi vecina, le contraté un stripper a domicilio a la vieja de mi laburo... y publiqué este post.

Mi nombre ya es bizarrón.

martes 6 de mayo de 2008

Hay quienes consideran el beso como mecanismo de apropiación

ayer me dejaste sin mi dosis
hoy también
conteo parcial: menos dos
las tardes sin tus besos
son desechables
cuatro horas que no valen la pena

lo que yo quiero es
succionarte el aliento
que una tormenta de besos
anegue los baches
que se me hicieron ayer
que se profundizaron hoy

cuando les llegue el turno
mis labios
no piensan adueñarse de nada

y tampoco soltarse de vos

Mi nombre ya es besucón.

sábado 3 de mayo de 2008

Métrica


me acostumbré a la cama grande
y a sentirte
a tus dos grados más que los míos
tan necesarios en invierno
a pegarme a tu hombro
cuando me asusto
y a darte la espalda
cuando roncás

hasta me acostumbré a los moretones
en la rodilla
prueba de mi poca noción del espacio
a oscuras
a ocultarte la perra con las piernas
prueba de mi falta de decoro
entre las sábanas
y a tu ingreso onírico en un instante
acompañado de todas las vueltas
que puedo ser

me acostumbré al espaciotiempo
de una cama
de dos plazas y media
pero no a la distancia que atraviesa
la panamericana

sin embargo, no me gusta nada
tener que desacostumbrarme
y dormir en mi cama de una plaza

Mi nombre ya duerme solito.

viernes 25 de abril de 2008

Once more with feeling

las nubes sobre mi cabeza
eternas
mi figura indistinguible
por la niebla del pasado enfermo
identificada con un frío helado
en la espalda
primero, las vértebras cervicales
después, las dorsales
últimas las lumbares
coletazo de tiburón

y siempre la “pena estraordinaria” martinfierresca
una amarga calma extática frente al vacío

afuera: caminos de hielo
adentro: llamas de lágrimas
el sabor de la depresión: papas fritas
el sonido de la esperanza: las páginas de Baricco
el futuro ciego como el corazón de Pablo
el pelo atado
mi sonrisa igual
el pecho quemado
las cenizas de papá

llagas sobre el papel

Mi nombre ya no tiene verbos.